EL DÍA QUE EL LÍDER SE CAYÓ DE LA CAMA - EL ÁGORA

August 11, 2026

Hay un conocido refrán que dice “o todos en la cama, o todos en el suelo”. En el liderazgo, suele usarse para invitar a las personas a ir “en el mismo barco”, a acompañarse, o solidarizarse con alguna vivencia en particular. O a todos les va bien, o a ninguno le va bien. O todos vamos, o ninguno va. O hay para todos, o no hay para nadie.

Si bien el sentido colectivo y la visión compartida son importantes para caminar juntos hacia un mismo horizonte, eso no significa que la experiencia sea igual para todos, corriendo el riesgo de perder la riqueza que la diversidad trae a los sistemas.


Pretender que los equipos de trabajo compartan un mismo sentir es un propósito loable y bien intencionado por parte del líder. Sin embargo, que levante la mano el que lo logró. Tal vez, en un momento emotivo, las personas expresen sentirse comprometidas y permeadas por un propósito común…; y, al otro día, cada uno sigue mirando sus propios intereses y necesidades. Aunque en la teoría suene bonito, en la práctica no es posible —o por lo menos yo no lo he visto—, que todos pensemos y sintamos lo mismo, a no ser que estemos bajo una ideología tan fuerte, que nuestra voluntad quede doblegada a su servicio, sin posibilidad de que se exprese la diferencia y sacrificando la autenticidad.


Como líderes, hablamos de la importancia de la diversidad, mientras nuestras acciones premian la uniformidad de pensamiento y acción. Reconozcámoslo: ¡nos cuesta lo distinto!


No nos gusta lo que no se ajusta a nuestras expectativas, lo que se sale de lo esperado, lo que cuestiona nuestros criterios de validez. Amonestamos al que nos contradice, al que nos cuestiona. Decimos que nos esforzamos para que nuestros equipos sean responsables, se autogestionen…, siempre y cuando no se salgan de los parámetros que les hemos dado, es decir, que obedezcan.


De esta manera, vamos cerrando los sistemas que lideramos, alejándolos de otros sistemas (áreas, equipos, empresas…), alimentando los silos y la idea de que, para sobrevivir, no se puede compartir información ni colaborar con otros.


Para Briggs y Peat, en su libro Las siete leyes del caos, esto se conoce como sistemas de ciclo límite. Dichos sistemas “son aquellos que se aíslan del flujo exterior porque una gran parte de su energía interna está dedicada a resistirse al cambio y a la perpetuación relativamente mecánica de los modelos de conducta. Para sobrevivir en sistemas tan rígidos y cerrados, todos deben ceder un poco —o a veces mucho— de su individualidad subsumiéndose en un automatismo”. Y agregan: “Los ciclos límite son los sistemas que nos hacen sentir impotentes: los queremos cambiar, pero no podemos, porque parecen resistirse a todos nuestros esfuerzos por conseguirlo”.


De esta manera, no es posible el cambio cultural, aunque lo deseemos y lo declaremos en todas las reuniones, porque nuestros sistemas siguen protegiéndose del “exterior”, blindándose de que, en un mismo espacio, convivan sentires y pensares diferentes que puedan enriquecer la conversación, mirar de frente los temas incómodos y llegar a acuerdos en la acción, aunque no todos estén en la misma cama.


Qué interesante sería que la sabiduría colectiva apareciera en los equipos, precisamente porque estamos en lugares y barcos diferentes, mirando hacia el mismo horizonte. Que entre todos nos apoyemos de forma que, cuando unos estén en la cama, y otros en el suelo, ambos puedan acompañarse, sostenerse, comprender los ciclos, abrirse a otros equipos y personas, para enriquecer la forma de mirar y conectar con las posibilidades.


Volviendo a nuestro párrafo inicial, ¿qué tal si estar todos en la cama tiene que ver más con generar espacios donde podamos aparecer de manera auténtica, como seres humanos que somos y que deseamos contribuir, y no con una invitación a que todos hagan lo mismo y estén en el mismo lugar?


El día que el líder se dé cuenta de sus contradicciones, de sus intereses ocultos —muchos inconscientes— detrás de su discurso de apertura a lo nuevo y a lo distinto, cuando lo que realmente espera es que el otro cumpla sus expectativas, es decir, que no sea como es, sino que sea como él quiere que sea, en ese momento será un día para celebrar porque, ese día, el líder se cayó de la cama.

Gloria Lucía Cano Restrepo - Gcano@espaciorelacional.com

Boletín Liderazgo y Sostenibilidad

Blog Colegio Altos Estudios de Quirama

October 2, 2026
En un mundo tan violento y confuso como el actual, refresca el espíritu saber, de fuente seria, que el hambre y la desnutrición vienen cediendo terreno, así sea lentamente, en casi todo el mundo. Menos en África, por desfortuna. Así nos lo reportan la FAO y otras organizaciones, en su informe State of Food Security and Nutrition in the World 2026, que acaba de publicarse: “Las nuevas estimaciones mundiales […] confirman una mejora gradual y sostenida. Se estima que el 7,8 % de la población mundial padeció hambre en 2025, frente al 8,1 % de 2024 y el 8,6 % de 2022”. “Entre […] 7,4 % y 8,5 % de la población mundial […], padecieron hambre en 2025 […], esto indica una disminución de unos 14 millones de personas con respecto a 2024 y de 43 millones en comparación con 2022”. Para acceder al informe completo, haga clic ACÁ . Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 28, 2026
Una investigación reciente de las universidades de Arkansas y Misuri-Kansas hizo un hallazgo preocupante: “…la cantidad de palabras que decimos en voz alta a otras personas disminuyó casi un 28 % entre 2005 y 2019”, lo que equivale a unas 120 000 palabras menos por año. Ante esta cruda realidad, concluyen: “Nuestros hallazgos subrayan la necesidad de comprender mejor cómo la comunicación oral y escrita influyen en la soledad, la salud y el bienestar”. Pero no parece ser solo el lenguaje; es también el pensamiento el que resulta afectado, según lo reseña reciente reporte del diario El Tiempo (Colombia): “…cada vez es más abundante y sólida la evidencia científica que demuestra que el uso elevado de las pantallas, redes sociales y la inteligencia artificial está modificando los procesos de aprendizaje, la capacidad de concentración, las habilidades lectoras, e incluso el pensamiento crítico” (subrayados del original). Más información ACÁ , ACÁ Y ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 21, 2026
Un hecho que ya marca tendencia en el mundo es el desmantelamiento de grandes presas hidroeléctricas, con maravillosos impactos sociales y ambientales. Dos casos recientes ameritan comentarse: Las presas del río Hiitolanjoki en Finlandia. Así lo reseñan los medios: “Cuando se derribaron las presas […], el paisaje empezó a cambiar: el agua se aceleró y se enfrió, y empezó a parecer menos un embalse y más un río de nuevo. Y entonces llegaron los peces”. Ver ACÁ. La demolición de cuatro represas en el río Klamath (la mayor demolición de presas de EE.UU.). Así lo registraron los medios: “Desde la eliminación de las represas, científicos y equipos de monitoreo registraron el regreso de salmones a sectores del río que habían permanecido inaccesibles durante más de 100 años”. Y lo más maravilloso: la restauración del territorio ha sido liderada por el pueblo ancestral Yurok.  Ver ACÁ. En 2025, se eliminaron 603 barreras en 21 países de la Unión Europea y el objetivo es restaurar 25.000 kilómetros de ríos de caudal libre p ara 2030. Ver ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 18, 2026
Lo que los humanos hemos hecho a lo largo de nuestra historia es el resultado de una visión del mundo compartida en un determinado grupo social y, por consiguiente, de nuestros hábitos de pensamiento y modelos mentales (valores, supuestos, creencias). Es el resultado del paradigma que se profese. Si bien los paradigmas se transforman y evolucionan, dando lugar a nuevos paradigmas (modelos dominantes de pensamiento) el cambio no es sencillo. Usualmente un nuevo paradigma emerge cuando el anterior cayó en desuso, y un nuevo paradigma tiene que emerger. Según se percibe, la humanidad ya ha hecho transición hacia un nuevo paradigma. Es un cambio radical civilizatorio que, de una manera dinámica y sistémica, se manifiesta hoy en todos los órdenes en la cultura humana (todo queda afectado). Y como en toda transición cultural histórica, un sector de la población no experimenta la emergencia del paradigma, en el corto plazo, y continúa actuando con base en las ideas y cosmovisión propias del anterior paradigma. Hoy, en mucho a raíz de la innovación tecnológica denominada Inteligencia Artificial, un amplio grupo de seres humanos está coronando este cambio de paradigma, volviendo a una nueva vieja pregunta que parece estar significando una importante expansión de la consciencia: ¿qué significa ser humanos? ¿qué y quienes somos los humanos?, ¿y qué es lo que nos constituye esencialmente? Y, de forma sorprendente, un nuevo relato empieza a emerger, atravesado por ideas que han sido movilizadoras de la evolución de la especie: la colaboración-cooperación, y la convivencia amorosa y altruista enfocada hacia el bien común. Las implicaciones teleológicas y axiológicas de esta realidad son enormes y críticas para nuestro futuro. Quienes no han entrado en el campo de los nuevos modelos mentales, propios del nuevo paradigma, siguen instalados en las viejas ideas de competencia, control, dominación y apropiación egoica, poniendo en riesgo la supervivencia de nuestra especie. En el campo del liderazgo, el paradigma está cambiando y un nuevo pensamiento se hace ya evidente. Algo está disolviéndose y una nueva figura cultural, en un nuevo relato, se está haciendo visible. Un liderazgo, que no obedezca y resuene con nuestra condición esencial humana, no merece denominarse liderazgo. Pero La pregunta es ¿seremos capaces de liderarnos a nosotros mismos hacia un futuro sostenible?
September 15, 2026
Ya es claro que el rumbo global del mundo (geoeconomía, geopolítica y tecnología) está cambiando de dirección. Tres tendencias empiezan a configurar un nuevo escenario: a) las tensiones geopolíticas entre potencias y bloques; b) la instrumentalización de las relaciones económicas; y c) el veloz avance tecnológico. Un mundo más predecible queda definitivamente atrás. Un escenario caracterizado por: a) una globalización sin restricciones; b) un Estado de derecho multilateral; c) los límites al uso de la economía como herramienta política; y d) unos objetivos macroeconómicos ampliamente compartidos. Atrás queda entonces un mundo que funcionaba bajo la “tranquilizadora premisa de que la economía mundial se sustentaba en un equilibrio relativamente estable”. Más información ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 7, 2026
Hablar de paz en el Oriente antioqueño no puede reducirse al silencio de los fusiles ni a la disminución temporal de la violencia. La paz verdadera se construye cuando las comunidades pueden vivir con dignidad, permanecer en sus territorios y proyectar su futuro sin miedo. En una región marcada por el conflicto armado, el desplazamiento y las desigualdades históricas, la sostenibilidad de la vida sigue siendo un desafío urgente y colectivo.
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